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Security Automation & Orchestration (SOAR): cómo automatizar la ciberseguridad sin aumentar la complejidad

Publicado: septiembre 30, 2026

Cómo bloquear sitios web a nivel de DNS que resulten peligrosos o perjudiciales en muchos aspectos

Cybersecurity Insights

fingerprint on the screen indicating security checks.

Automatizar la ciberseguridad no significa simplemente reaccionar con mayor rapidez ante un ataque. Significa construir una arquitectura en la que las tecnologías, las políticas y los procesos colaboren para prevenir las amenazas, identificarlas, analizarlas y activar rápidamente la respuesta más adecuada.

En este contexto se enmarca la Security Automation & Orchestration (SOAR).

Las plataformas SOAR permiten a los Security Operations Centers (SOC) coordinar distintas herramientas de seguridad, automatizar tareas repetitivas y estandarizar los flujos de trabajo de respuesta ante incidentes. El NIST define SOAR como Security Orchestration, Automation and Response.

Sin embargo, existe una distinción fundamental: SOAR y Security Automation no son sinónimos.

SOAR automatiza y orquesta principalmente las Security Operations y la respuesta a los eventos. Security Automation, en cambio, abarca un ámbito más amplio y puede comenzar incluso antes de que un evento se convierta en un incidente. Esta es la tesis central del artículo: una estrategia eficaz no debe limitarse a automatizar la respuesta, sino que también debe prevenir de antemano aquello que puede bloquearse automáticamente.

Si una amenaza puede bloquearse automáticamente de antemano, ¿por qué esperar a que genere un incidente que haya que orquestar? Precisamente de esta pregunta surge el papel de la prevención automatizada y, en particular, de la seguridad DNS.

Partiendo del funcionamiento de SOAR y de su comparación con SIEM y XDR, analizaremos la relación entre prevención, detección, orquestación y respuesta, así como el papel del filtrado DNS como nivel adicional de protección automatizada dentro de la arquitectura de seguridad.

¿Qué es Security Automation & Orchestration (SOAR)?

SOAR es el acrónimo de Security Orchestration, Automation and Response e identifica un conjunto de tecnologías diseñadas para integrar diferentes herramientas de ciberseguridad, automatizar actividades operativas y coordinar la respuesta ante incidentes.

Por tanto, una plataforma SOAR permite transformar una serie de operaciones independientes en flujos de trabajo estructurados y automatizados.

El concepto se basa en tres componentes principales:

  • Security Orchestration: coordina diferentes herramientas y sistemas dentro de la infraestructura de seguridad.
  • Security Automation: automatiza tareas repetitivas mediante reglas, activadores y flujos de trabajo.
  • Security Response: facilita la gestión de incidentes mediante procedimientos y playbooks predefinidos.

Su valor no consiste simplemente en realizar «más rápido» lo que antes se hacía manualmente, sino en crear un proceso repetible, controlable y escalable.

Para un CISO, esto significa aumentar la eficiencia de las Security Operations sin perder gobernanza. Para un MSP o MSSP, también supone poder gestionar el crecimiento del número de clientes y activos protegidos, manteniendo bajo control la carga operativa.

¿Cómo funciona una plataforma SOAR?

Un SOC utiliza numerosas herramientas: SIEM, EDR/XDR, firewalls, plataformas de inteligencia de amenazas, sistemas IAM y otras tecnologías especializadas.

El problema surge cuando estos sistemas generan información y alertas que deben analizarse mediante procesos diferentes.

Aquí es donde entra en juego la orquestación.

Un flujo de trabajo SOAR típico puede seguir una secuencia como esta:

Alerta → Enriquecimiento → Priorización → Acción automatizada → Escalado → Remediación

Supongamos, por ejemplo, que se detecta un comportamiento sospechoso en un endpoint. La plataforma puede recopilar automáticamente información adicional, consultar fuentes de inteligencia de amenazas, comprobar determinados indicadores de compromiso (IoC), asignar una prioridad al evento y activar un playbook.

Según las condiciones detectadas, el flujo de trabajo puede requerir una acción automatizada o la intervención de un analista de seguridad.

El principio es importante: automatización no significa eliminar el control humano.

Se trata de un equilibrio cada vez más relevante también en la evolución de los SOC. CSO Online destaca que la automatización y la IA pueden facilitar el análisis y la validación de las alertas, mientras que la capacidad para interpretar el contexto y distinguir las señales realmente significativas sigue requiriendo conocimientos especializados.

La automatización permite, en cambio, dedicar las competencias del equipo de ciberseguridad a los eventos que realmente requieren análisis, toma de decisiones y experiencia, reduciendo el tiempo absorbido por las actividades repetitivas.

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SOAR, SIEM y XDR: ¿cuáles son las diferencias?

SOAR, SIEM y XDR suelen mencionarse en un mismo contexto, pero desempeñan funciones diferentes.

Un SIEM (Security Information and Event Management) recopila y analiza logs y eventos procedentes de la infraestructura, proporcionando visibilidad y facilitando la detección, la correlación y la investigación.

Una solución XDR (Extended Detection and Response) amplía las funciones de detección y respuesta a varias capas de seguridad, correlacionando señales procedentes, por ejemplo, de endpoints, identidades, correo electrónico, cargas de trabajo en la nube y redes.

SOAR, en cambio, se centra en la orquestación de las herramientas de seguridad y en la automatización de los flujos de trabajo operativos y de respuesta ante incidentes.

Podemos resumirlo así:

SIEM → recopila y correlaciona eventos

XDR → detecta y correlaciona amenazas en diferentes capas de seguridad

SOAR → orquesta herramientas, flujos de trabajo y acciones de respuesta

No se trata necesariamente de tecnologías alternativas. Dentro de una arquitectura de seguridad estructurada, pueden desempeñar funciones diferentes y complementarias.

Por tanto, la cuestión no es decidir qué tecnología debe «ganar», sino establecer qué función debe automatizarse, qué información debe compartirse y qué acción debe activarse en las distintas fases del proceso de seguridad.

red shield indicating security over a server

¿Por qué automatizar las Security Operations?

El crecimiento de la superficie de ataque y el número de tecnologías presentes en la infraestructura de seguridad hacen difícil concebir unas Security Operations basadas principalmente en actividades manuales.

La automatización permite, ante todo, reducir la carga operativa del SOC.

El triaje de alertas, el enriquecimiento, la recopilación de información, la apertura de tickets, el escalado y otras tareas repetitivas pueden ejecutarse mediante flujos de trabajo predefinidos.

El problema no reside únicamente en el número de alertas, sino también en la capacidad para distinguir rápidamente la señal del ruido. Como señala SecurityWeek, un volumen elevado de alertas sin el contexto necesario puede ralentizar el triaje y aumentar la carga de trabajo de los analistas. Por tanto, la automatización y la priorización se convierten en herramientas importantes para centrar la atención en los eventos realmente relevantes.

El objetivo también es mejorar métricas operativas como el Mean Time To Detect (MTTD) y el Mean Time To Respond (MTTR), reduciendo el tiempo transcurrido entre la identificación de una posible amenaza y la activación de las contramedidas previstas.

Sin embargo, para un CISO, un MSP o un MSSP, la cuestión es aún más amplia.

Automatizar significa crear procesos más estandarizados y escalables. Y la escalabilidad tiene un impacto directo en el negocio: permite sostener el crecimiento de usuarios, infraestructuras o clientes gestionados sin que cada ampliación del perímetro conlleve un incremento proporcional de las actividades manuales.

Security Automation se convierte así no solo en una herramienta tecnológica, sino también en una palanca para la eficiencia operativa y la sostenibilidad económica de los servicios de ciberseguridad.

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Security Automation no significa únicamente SOAR

Aquí surge el punto central.

¿La automatización de la ciberseguridad comienza cuando se genera una alerta?

No necesariamente.

SOAR constituye un componente fundamental de Security Automation, pero la automatización también puede intervenir en las fases anteriores a la detección y a la respuesta ante incidentes.

Podemos representar el proceso mediante cinco macrofases:

Prevenir → Detectar → Analizar → Orquestar → Responder

Una plataforma SOAR actúa principalmente en la orquestación de los procesos de análisis y respuesta. Otros controles de seguridad, en cambio, pueden intervenir en la fase de prevención, aplicando automáticamente las políticas definidas por la organización.

Esta distinción cambia la forma de entender la automatización.

Ya no se trata únicamente de preguntarse «¿cómo puedo responder automáticamente a este evento?», sino también «¿qué eventos puedo evitar que se produzcan?».

Y es precisamente desde esta segunda perspectiva desde la que el DNS adquiere un papel estratégico.

El papel del DNS en Security Automation

El Domain Name System (DNS) es un componente esencial de la arquitectura de Internet: permite asociar los nombres de dominio con la información necesaria para acceder a los recursos de red correspondientes.

El valor del DNS como control de seguridad no se limita a la disponibilidad de la infraestructura. Como destaca Dark Reading, la protección del DNS requiere combinar una gestión adecuada de la infraestructura, la monitorización del tráfico y las capacidades de filtrado, también como respuesta a técnicas como el secuestro de DNS, el envenenamiento de caché y el túnel DNS.

Esta posición convierte al DNS en un importante punto de aplicación de controles de seguridad.

El NIST, en su Secure Domain Name System (DNS) Deployment Guide, presta especial atención a la seguridad de la infraestructura DNS y al papel que esta puede desempeñar en el marco de estrategias de ciberseguridad estructuradas.

Mediante el filtrado DNS, una solicitud dirigida a un destino identificado como malicioso o contrario a las políticas corporativas puede bloquearse en la capa DNS.

Esto introduce una forma de prevención automatizada.

El sistema no tiene que esperar a que el endpoint se vea comprometido para generar una alerta e iniciar posteriormente un proceso de remediación. Si el destino ya está clasificado como peligroso, una política puede impedir automáticamente su resolución.

Aquí es donde la prevención y la orquestación se vuelven complementarias.

SOAR y filtrado DNS: dos niveles de Security Automation

SOAR y el filtrado DNS no son tecnologías alternativas ni desempeñan la misma función.

Su valor surge precisamente de esta diferencia.

Una arquitectura de seguridad puede combinar distintos niveles:

Filtrado DNS → Detección/SIEM/XDR → SOAR → Analista de seguridad

El filtrado DNS interviene de forma preventiva sobre determinadas solicitudes.

SIEM y XDR contribuyen a la visibilidad, la detección y la correlación de eventos.

SOAR orquesta los flujos de trabajo y las respuestas.

El analista de seguridad mantiene el control sobre los casos que requieren una evaluación humana.

De ello se desprende un principio sencillo, pero relevante para cualquier SOC:

no todo aquello que puede prevenirse debería convertirse en un incidente que haya que orquestar.

Reducir la exposición de antemano permite que las tecnologías de detección y respuesta y, sobre todo, las personas que las gestionan, se concentren en los eventos que realmente requieren su atención.

Por tanto, conviene entender Security Automation no como una única tecnología, sino como una estrategia multicapa, en la que diferentes controles de seguridad intervienen en momentos distintos.

FlashStart y la automatización de la protección en la capa DNS

FlashStart se integra en el nivel preventivo de Security Automation.

FlashStart aplica filtrado de contenidos DNS a las solicitudes de navegación, comprobando los destinos e impidiendo el acceso a recursos clasificados como peligrosos o no permitidos por las políticas definidas por la organización.

La clasificación representa, por tanto, un componente determinante del proceso.

FlashStart utiliza inteligencia artificial y machine learning para facilitar la identificación y clasificación de dominios sospechosos. La plataforma comprueba diariamente más de 200.000 sitios nuevos y gestiona miles de millones de consultas DNS, aplicando los controles antes de que el usuario llegue al destino solicitado.

La lógica es coherente con el paradigma de la automatización: una política definida de forma centralizada se aplica a las solicitudes DNS sin requerir una evaluación manual de cada intento de conexión.

Para conocer en detalle el funcionamiento de esta tecnología, puede consultarse el artículo de FlashStart dedicado al filtrado de contenidos DNS.

Sin embargo, automatización no debe significar pérdida de rendimiento.

Un control de seguridad que introduce una latencia significativa puede afectar a la experiencia del usuario y a la operatividad de la organización. Por este motivo, la infraestructura DNS debe combinar protección, velocidad, disponibilidad y resiliencia.

La red de FlashStart está diseñada precisamente de acuerdo con este principio: aplicar controles de seguridad manteniendo una resolución DNS de alto rendimiento.

Porque, cuando un control se aplica a un proceso tan frecuente y crítico como las consultas DNS, la seguridad y el rendimiento deben evolucionar conjuntamente.

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Security Automation para MSP y MSSP: la escalabilidad se convierte en negocio

Security Automation adquiere un valor aún más evidente para MSP, MSSP, ISP y system integrators.

Un proveedor de servicios debe afrontar un reto específico: aumentar el número de clientes protegidos manteniendo bajo control la complejidad operativa.

Cada proceso que requiere configuraciones repetitivas, comprobaciones manuales e intervenciones frecuentes incrementa el coste de prestación del servicio.

Por el contrario, las políticas centralizadas, la protección automatizada, la orquestación y los flujos de trabajo estandarizados permiten crear servicios más escalables.

La relación puede resumirse así:

Automatización → Eficiencia operativa → Escalabilidad → Servicios recurrentes → Crecimiento del negocio

En este escenario, el filtrado DNS puede convertirse en una de las capas de protección incluidas en la oferta de servicios gestionados.

Para un MSP o ISP, una solución como FlashStart permite incorporar la protección DNS a su propuesta de ciberseguridad, aplicando políticas centralizadas a redes y usuarios distribuidos.

Por tanto, la ventaja estratégica va más allá de una única función de seguridad.

La estandarización de los controles puede contribuir a crear servicios de ciberseguridad replicables, controlables y sostenibles desde el punto de vista operativo y comercial, manteniendo al mismo tiempo un alto nivel de protección.

Cómo construir una estrategia eficaz de Security Automation

No existe una única tecnología capaz de automatizar todo el ciclo de la ciberseguridad.

Una estrategia eficaz debe partir de los procesos.

Es necesario identificar las actividades repetitivas, establecer qué eventos pueden prevenirse, definir cuáles requieren detección e investigación y determinar qué acciones pueden confiarse a playbooks automatizados.

En segundo lugar, es necesario evitar la fragmentación. La automatización aporta más valor cuando las herramientas y los procesos de seguridad pueden intercambiar información y trabajar dentro de una arquitectura coherente.

Por último, es necesario medir.

El MTTD, el MTTR, el volumen de alertas, los incidentes evitados, la carga de trabajo de los analistas y los costes operativos permiten comprender si la automatización está mejorando realmente la postura de seguridad y el rendimiento del SOC.

El modelo es, por tanto, el siguiente:

prevenir cuando sea posible, detectar cuando sea necesario, orquestar aquello que pueda automatizarse y mantener el control humano allí donde aporte un mayor valor.

De la respuesta automatizada a la protección automatizada

El futuro de la ciberseguridad no depende de acumular cada vez más herramientas, sino de la capacidad para hacer que funcionen dentro de una estrategia coherente.

SOAR ha permitido automatizar y orquestar una parte cada vez mayor de las Security Operations. El siguiente paso consiste en extender esta lógica a todo el ciclo de seguridad, integrando prevención, detección, orquestación y respuesta.

El filtrado DNS representa una de las capas en las que puede aplicarse esta automatización preventiva.

Porque una estrategia de Security Automation realmente eficaz no debe limitarse a preguntarse cómo responder con mayor rapidez ante un incidente.

También debe plantearse cómo evitar que una amenaza prevenible se convierta en un incidente.

Es aquí donde la prevención automatizada y la orquestación dejan de ser dos cuestiones independientes y pasan a formar parte de una misma estrategia de ciberseguridad.

Preguntas frecuentes sobre Security Automation & Orchestration (SOAR)

¿Qué es SOAR en ciberseguridad?

SOAR significa Security Orchestration, Automation and Response. Identifica tecnologías que integran diferentes herramientas de seguridad, automatizan tareas repetitivas y coordinan flujos de trabajo estructurados de respuesta ante incidentes.

¿Cuál es la diferencia entre SOAR y Security Automation?

Security Automation es un concepto más amplio. SOAR aplica automatización y orquestación principalmente a las Security Operations y a la respuesta ante incidentes, mientras que otros controles de seguridad pueden automatizar actividades de prevención, detección, aplicación de políticas y protección.

¿Cuál es la diferencia entre SIEM y SOAR?

SIEM se centra principalmente en la recopilación, el análisis y la correlación de logs y eventos de seguridad. SOAR coordina herramientas y procesos para automatizar flujos de trabajo y acciones de respuesta. Por tanto, ambas tecnologías pueden desempeñar funciones complementarias dentro de una misma arquitectura de seguridad.

¿SOAR y XDR son lo mismo?

No. XDR está orientado a la detección y respuesta en diferentes capas de seguridad, mientras que SOAR se centra en la orquestación de las herramientas y en la automatización de los flujos de trabajo de las Security Operations.

¿Puede SOAR prevenir los ciberataques?

SOAR puede contribuir a la respuesta automatizada y a la aplicación de determinadas medidas de contención, pero en la prevención también intervienen otras capas de seguridad. El filtrado DNS, los firewalls, la protección de endpoints y otros controles pueden actuar antes o durante diferentes fases de la kill chain.

¿Qué papel desempeña el DNS en Security Automation?

El DNS puede funcionar como un punto de aplicación de las políticas de seguridad. Mediante el filtrado DNS, es posible bloquear automáticamente las solicitudes dirigidas a dominios clasificados como maliciosos o no permitidos, introduciendo una capa de prevención antes de que determinadas amenazas lleguen al usuario.

¿Pueden trabajar juntos el filtrado DNS y SOAR?

Sí. Intervienen en fases diferentes de la arquitectura de seguridad. El filtrado DNS puede contribuir a la prevención automatizada, mientras que SOAR coordina y automatiza los flujos de trabajo de análisis y respuesta para los eventos que requieren acciones adicionales.

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Daniele Balducci

Marketing Executive